Armenta reta a ambientalistas a demostrar su “huella ecológica” ante polémica por Cablebús en Puebla
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, pidió a ambientalistas que se oponen al proyecto del Cablebús demostrar su “huella ecológica” y comprometerse con el cuidado de los viveros que se instalarán en la reserva estatal Flor del Bosque.
En medio de la controversia por la remoción inicial de 752 árboles —cifra que posteriormente fue ajustada a 350 ejemplares— el mandatario defendió la viabilidad ambiental y social de la obra, al sostener que el debate debe sustentarse en acciones verificables y no únicamente en posturas discursivas.
Durante su conferencia habitual, afirmó que su compromiso con el medio ambiente no responde a una coyuntura política, sino a una trayectoria legislativa que, dijo, incluye 11 iniciativas en materia ecológica presentadas durante su paso por la Cámara de Diputados y el Senado.
Armenta sostuvo que el Cablebús es un proyecto “seguro y limpio”, al tratarse de un sistema eléctrico sin emisiones directas, que reducirá tiempos de traslado y ofrecerá mayor seguridad a mujeres usuarias. Asimismo, anunció que en Flor del Bosque se instalará el vivero más grande de América Latina, además de tres centros forestales adicionales con laboratorios de germoplasma en la Sierra Norte y la Sierra Negra.
Por su parte, el jefe del gabinete estatal, José Luis García Parra, atribuyó las movilizaciones y posibles amparos contra la obra a sectores vinculados al Partido Acción Nacional. Señaló que los árboles identificados en el trayecto no serán talados, sino podados o trasplantados, y reportó la siembra reciente de 2 mil 200 nuevos ejemplares, con una supervivencia estimada del 95 por ciento.
Las declaraciones se dan en un contexto de señalamientos de colectivos que han calificado el proyecto como un “ecocidio”, mientras el gobierno estatal sostiene que se trata de una alternativa de movilidad sustentable en beneficio de sectores vulnerables.

